Mostrando entradas con la etiqueta cuento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuento. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de febrero de 2014

Todos con Idaira - Cuentros contra la AME

Hace un par de semanas, la escritora Encarni Arcoya (Kayla Leiz) propuso en la red una idea muy interesante: crear una antología de cuentos para apoyar a la pequeña Idaira, y a todos los niños afectados por la Atrofia Muscular Espinal. Impresionó la rapidez con la que autores, ilustradores y blogueros aceptaron encantados participar en la creación y difusión de esta obra, y la antología se puso en marcha en apenas dos días.

Varias personas e instituciones están apoyando la iniciativa, bien económicamente o con ayudas de otro tipo, y una de ellas en Pentian, una plataforma de crowdfunding (o microfinanciación) que no solamente ha activado ya la página donde poder ser mecenas de este libro (desde la irrisoria cifra de 6 euros), sino que también colabora con su propio dinero a financiar parte de él.

¿Qué se necesita para que todo esto llegue a buen puerto? Sobre todo, difusión; estoy convencido de que solidaridad hay de sobra, así que lo que queda es que cuanta más gente, mejor, se entere del proyecto. La página para participar en el mecenazgo (y llevarse un ejemplar del libro en cuanto salga) sería http://pentian.com/book/fund/72. Registrarse es muy rápido, y el pago puede realizarse con Paypal en un "momentín" ( yo ya lo he hecho, claro ;) ).

Todos los blogueros o periodistas que creéis una noticia o habléis sobre este tema, no tenéis más que informarme (podéis poner un comentario en esta entrada, por ejemplo) para que lo difunda por la red y entre los colaboradores de la antología.
Antología Todos con Idaira
¡TODOS CON IDAIRA!

martes, 22 de octubre de 2013

Reseña - Las ventanas del mundo

las-ventanas-del-mundoLa crítica social es la base sobre la que se asienta la novela de María del Carmen Aranda, sin lugar a dudas. Una historia de ciencia ficción que nos presenta un mundo muy distinto, aunque también muy similar, al nuestro.

En el futuro que nos muestra, el mundo está dividido en dos razas, por así decirlo: los Toekom y los Temuranos. Unos han encontrado la unidad espiritual y viven en pequeñas comunidades; los otros, por el contrario, defienden las bondades de la tecnología y residen en grandes ciudades dotadas de los más modernos mecanismos. Dos formas muy diferentes de ver la vida que, aparentemente, coexisten en paz.

Maria del Carmen ArandaSin embargo, cuando el lector (a través de los ojos de una Toekom) comienza a descubrir los métodos con los que son gobernados los Temuranos, esta ilusión de paz empieza a derrumbarse y la verdad, poco a poco, se abre camino.

Un cuento, una fábula futurista, que nos intenta mostrar los fallos de nuestro mundo, nuestros fallos, dándonos así la oportunidad de cambiar y mejorar.

Pinchando en la imagen inferior (en las otras, como siempre, accederéis a la página de Amazon.es del libro), podréis leer acerca de la presentación que la escritora realizó hace unos días, y donde yo conseguí mi ejemplar firmado :-) (¡además, me nombran y todo!).

martes, 20 de agosto de 2013

Crear una novela (I)


Lo que vais a leer a continuación no son unas reglas universales de escritura. Voy a intentar detallar cómo escribo yo, y qué recomendaría a alguien que empieza, pero tomadlos como unos consejos subjetivos que podéis o no tener en cuenta en un momento dado.

Dicho esto, comenzaré por hablar de los tiempos verbales.

Independientemente de la voz del narrador, una historia puede contarse en pasado, en presente o, excepcionalmente, en futuro. Vamos a “pasar” de este último caso para centrarnos en los otros dos.

–John –dijo la mujer–, espero que estés listo.

–John –dice la mujer–, espero que estés listo.

Como observaréis nada más leer estas dos frases, un simple cambio en el tiempo verbal puede hacer que la percepción de la historia se altere muchísimo. Escribir en presente crea una inmediatez que sirve para introducir al lector de lleno en la acción. Sigamos alargando las narraciones.

Mientras John se terminaba de preparar, ella tomó el fusil y comprobó que estaba cargado. En ese mismo instante, el ruido de cristales rotos anunció la presencia de las siniestras criaturas.

Mientras John se termina de preparar, ella toma el fusil y comprueba que está cargado. En ese mismo instante, el ruido de cristales rotos anuncia la presencia de las siniestras criaturas.

No sé si con estos ejemplos veis con claridad la diferencia entre ambas formas de escribir. Mi preferida es la narración en pasado (yo creo que es más sencilla de desarrollar), pero para gustos, los colores.

Algo que sí es muy importante es no liar al lector cambiando el tiempo verbal cada dos por tres. De hecho, no os recomiendo cambios de tiempo durante una narración (ni cambios en el tipo de narrador, aunque ahora hablaré de eso).

En cuanto a los tipos de narrador, los hay para todos los gustos. Los más habituales son el narrador en tercera persona y el narrador en primera persona. Hay varios sub-tipos, pero no voy a entrar en este nivel de detalle ahora; prefiero centrarme en las ventajas e inconvenientes de cada uno de estos, en general.

John escuchó las pisadas aceleradas, acercándose hacia ellos. Giró la cabeza en busca de una salida que no pudo encontrar; no tenían más remedio que hacerles frente.

Escuché las pisadas aceleradas, acercándose hacia nosotros. Giré la cabeza en busca de una salida que no pude encontrar; no teníamos más remedio que hacerles frente.

No me digáis que esta segunda frase no asusta más que la primera… En realidad, si John es un personaje con el que ya tenemos afinidad, sufriremos igual con él de una manera o de otra. Además, la narración en primera persona plantea un problema importante: cómo cambiar el protagonista. Desde luego, al igual que con la tercera persona, podemos ir viendo el “percal” desde los ojos de John, o de la mujer, o del vecino. Peeeeero para ello, si no queremos que el lector acabe loco, debemos dejar muy claro cuándo lo hacemos. Incluso así, la fuerza de usar la primera persona se diluye cuando el protagonismo de la historia lo tienen varios personajes.

Personalmente, os recomiendo usar la primera persona cuando haya solamente un protagonista, o a lo sumo dos. Y, de ninguna manera, vayáis intercalando la narración en primera persona con la narración en tercera.

Ahora viene cuando os cuento que en mi última novela hay narrador en primera y narrador en tercera… :-P ¿Por qué? Lo cierto es que comencé a escribirla con la idea de narrar el primer capítulo en primera, y el resto (la historia del protagonista, un preso condenado a la silla eléctrica) en tercera. Cuando me puse con el capítulo dos, me resultó imposible cambiar a tercera, y toda la novela está escrita en primera, a excepción del último capítulo (el protagonista ha muerto, y la escena transcurre un par de años después). Curiosamente, el capítulo dos narra hechos acaecidos antes del nacimiento del protagonista y, aun así, la primera persona creo que era la forma adecuada de narrar.

Consejo: ante la duda, usad la tercera persona. Siempre habrá tiempo para cambiarlo durante la revisión.

Esto es todo por hoy. Si pensáis que puede resultar útil, comentad y compartid.

En próximas entregas (si es que esto tiene éxito): crear una estructura previa y el uso de adjetivos y adverbios.